Ahora que es víspera de año nuevo, me da una sensación curiosa. Pues aunque sé que realmente es sólo un día más, con la diferencia que el planeta ha dado ya una vuelta más al Sol, ocasiona un cierto discernimiento en cuanto a mis sentimientos.
Y es cuando pienso en que será un nuevo año, el cuál traerá oportunidades diferentes e incluso experiencias que serán mis decisiones las que resultarán en dichas situaciones. Digamos que me emociona todo lo "nuevo" que se supone que trae consigo el siguiente año.
Pero a la par, pienso en todo lo sucedido en el año que concluye, en todos mis errores y escasos aciertos. Incluso en las personas que conocí, pues cada nuevo amigo o amiga que hice me enseñaron algo, ya sea por el momento fugaz en que le llegué a ver o porque ahora tengo alguien más en la lista de personas importantes para mi. No obstante, también pienso en las personas que perdí en éste año, las cuales llegaron a ser importantes en mi vida, ya sea por tiempo que pasamos y no logré darme cuenta de lo que sucedía pues estaba perdido cumpliendo tontos sueños o por las personas que me regalaron parte de ellas y por cuestiones del destino, la vida no me permitió aprovechar todo aquello que me ofrecieron.
En momentos como ésos, dónde la incertidumbre del futuro se confunde con los recuerdos de todo lo que sucedió, pienso en como todo lo que sucedió me ha enseñado a resolverme mejor ante los problemas. Es más cuando llego a pensar en las personas que lastimé durante el año, elaboro planes para compensar aquél daño que causé (dependiendo de la magnitud) pues aunque intentemos ser políticamente correctos, no siempre todo es miel sobre hojuelas y hay que aprender a aceptar nuestros errores y llegar a cambiarlos.
En fin, año nuevo, recuerdos regresan a mi, pero no para atormentarme, sino para mostrarme que personas vale la pena buscar y pelear por las mismas o hasta para recordar que a pesar de que esté atorado en la mierda y parezca que no hay una salida, tarde o temprano las cosas se solucionan. Y las visiones de un futuro tanto prometedor como aterrador, se vienen ante mi imaginación pero para darme la fuerza y curiosidad para llegar a querer saber que seguirá en mi camino.
Por ahora, eso es todo, aunque no haya tenido estructura alguna, es un escrito que al pasar los años mejoraré, así que me despido. Feliz año a quienes me lean les deseo que aquel sueño olvidado se cumpla, así cuando lo vean, recuerden con añoranza cuando lo tenían.
Hasta pronto.