El amor es algo que he de admitir que se podría acercar a la definición de "increíble". Ya que ese sólo sentimiento puede transformarse en muchos más, el sólo sentir amor implica que algún día si todo sale mal, se podría transformar en odio.
Lo curioso aquí es que cuando empieza una relación, le estás dando a la otra persona permiso para ser un poco de tu felicidad, esto lo digo porque cuando estás en una relación, realmente eres feliz con la otra persona, esa que está compartiendo el tiempo contigo, y eso te hace feliz.
Pero cuando hay alguna pelea, desacuerdo, o algo por el estilo, esa felicidad se transforma en tristeza, quizá enojo o malestar.
Es por eso que cuando estás en una relación, para mi es como cargar un arma y jugar ruleta rusa. Ya que cada día que pasa, jalas el gatillo con la esperanza de que la bala no salga acabando todo en un remolino de confusión y dolor.
Y lo que es peor, tú no eres el que jala del gatillo que puede detonar esa bala que saldrá del cañón que apunta a tu sien, sino que es otra persona, la que te hace muy feliz, pero quizá algún día podría herirte.
Podría decir de cuenta propia que al momento en que alguien jala el gatillo, no hay vuelta atrás. Ambos se dieron las herramientas necesarias para causar el dolor suficiente en la otra persona como para herirle de muerte. Puedes ser tú, el que jale el gatillo, ahorrando las lágrimas, el dolor.
Quizá por eso algunas personas prefieren ser las que acaben con ello antes de tiempo, ya que puede que tengan miedo o quizá se quieran ahorrar el dolor que se siente al ver que todo acabó.
Quizá por eso algunas personas prefieren ser las que acaben con ello antes de tiempo, ya que puede que tengan miedo o quizá se quieran ahorrar el dolor que se siente al ver que todo acabó.