Cuando algo empieza ¿Piensas en el final? ¿O en lo que podría suceder después de ello?
Casi nunca pensamos en ello, ya que muchas veces cuando leemos la palabra "fin" pensamos que todo terminó ahí, que es lo último que sucede de la historia.
Algo parecido sucede con las relaciones, uno nunca piensa en lo que podría pasar después, al fin y al cabo, es sólo el final ¿No?
Algunas veces nos arrepentimos de lo que nuestra historia no significó para nosotros, o algunas otras, nos reiremos de lo que sucedió, ya que pensamos en que fue una buena experiencia.
Nunca pensamos en si después podríamos querer arrancar esas páginas de nuestra historia, o quizá reescribirlas.
Sólo pensamos en el presente, ya que es lo que más importa, ¿No? Lo que más importa es el ahora, y quizá no tanto el después, lo que sucederá a continuación, ya que eso es lo que se nos ha enseñado en la sociedad.
Quizá lo que escribo realmente no tiene coherencia, y hasta puede que me contradiga con cada palabra, eso aún no lo sé...
Pero algo que sí sé, es que cuando llegas a la última página, en la que sólo reza una palabra de tres letras, sabes que pudiste haber hecho más, algunas veces sabes bien que es lo que pudiste haber hecho, pero otras (y quizá sean las peores veces) ni siquiera sabes que es lo que pasó y qué pudiste haber hecho para evitarlo.
El caso está en que es el final, pero, al menos para mi, eso no significa que ya no tenga una continuación, sino que puede que ese final algún día sólo se convierta en un "continuará"
No hay comentarios:
Publicar un comentario