La vida en sí es sólo una visión, un sueño.
Nada existe, salvo espacio vacío y nosotros.
Y nosotros no somos más que un pensamiento.

lunes, 2 de mayo de 2016

Delirios 1

Yo siempre he sido una de esas personas que nunca piensan en las consecuencias de sus actos, pues mi frase más recurrente es "Que se preocupe el Luis del futuro, por ahora, no creo que suceda nada malo".

Y como es de esperar, siempre me equivoco. Cada decisión que tomo bajo esa premisa, termina por ser un nuevo arrepentimiento en mi historia. Por ello es que escribo éstas líneas.

Anteriormente ya había escrito una carta donde daba a conocer mi malestar por no aprovechar y cuidar la flor que un día tuve entre mis manos. Estaba encerrado en mi propio egoísmo y dolor que no sabía que sucedía en mi mundo; ahora ella me odia, no puedo culparla, pero sí me culpo a mi porque ella dió todo por una relación con un intento de hombre, que además, estaba muerto en vida.
Le hice creer muchas mentiras con tal de protegerme a mi. Pero ahora veo que de haber sido un poco más inteligente, habría tomado las decisiones correctas que quizá me habrían llevado a un mejor lugar del que estoy ahora.


Por eso, ahora que la veo siendo feliz (o al menos aparentan muy bien) con alguien más, es cuando me doy cuenta que si me había enamorado de ella.
No sé a ciencia cierta porqué es que sucedió, pero sólo sé que la razón fue derrotada por el corazón.
Pues de manera contradictoria a lo que dije primero, también suelo razonar mucho y no me dejo llevar por mis sentimientos. Al menos en cuanto a relación se refiere.


Pero ella... Ella logró romper esa barrera que la razón le ponía al corazón. Es curioso pensar como cuando el corazón decide algo, no hay fuerza en la tierra que pueda pararlo. Siendo ésto lo que ocasionó aquel primer beso en un día gris, que se tornó en un amanecer para mi.
Me dejé dominar por mis sentimientos, y he de admitir que fue hermoso. No tenía dudas, sólo quería lo mejor, aunque nunca lo logré mostrar.
Tengo miedo, lo acepto.
Tengo demasiado miedo que el tiempo, mi peor enemigo, haya decidido mostrarle que hay personas mucho más inteligentes que yo. Pues aún cuando está con él, tengo una pequeña esperanza de ser su amigo y al menos así mostrar lo mucho que la quiero. Sí, aunque quien sea que esté leyendo ésto piense "No, tú sabes que la quieres de vuelta".
Y a pesar de que tengas razón, también quiero que sea feliz. Quiero ver esa sonrisa que me provocaba ser su payaso, su mejor amigo, confidente.


Mi miedo es que un  día despierte, con un anillo en su dedo y le sonría a aquél que logró robar su corazón, mientras yo soporto el dolor y le sonrío ocultando la tristeza de verla partir. Ése es mi miedo. Con lo que he tenido que vivir gracias a mis decisiones del pasado.
Y ahora, mi querido o querida lector o lectora, no puedo decir nada más que "lo siento". Lo siento por pensar en ella una vez más. Lo siento por sentirme culpable.

Creo...
Creo que era tanto mi miedo de perderla que no supe tenerla.
Es por ello que sé que es demasiado dificil decir "Adiós" y honestamente, no creo que ser capaz de hacerlo algún día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario